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Comentario al evangelio del domingo 27.08.2017 o 21º TO

Queridos amigos

El evangelio de hoy (Mt 16,13-20) contiene los siguientes importantes puntos: la pregunta del millón de Jesús, la respuesta de Simón (inspirada por el Padre Dios), el cambio de nombre de Simón por Pedro (=piedra o roca), la fundación de la Iglesia, “el poder de las llaves” (autoridad suprema), que Jesús confiere a Pedro, el llamado “secreto mesiánico”… Vistos por separado todos estos importantes puntos podrían hacernos perder la visión del conjunto, a saber, la fundación de la iglesia por Jesús, que es a donde apuntan Jesús y el evangelista Mateo.

La fundación de la Iglesia por Jesús presenta circunstancias tan especiales que la hacen única. Para sus planes a futuro, esta Iglesia es vital, pues deberá representarle y continuar Su misión en este mundo, cuando se haya ido. Deberá ser como su prolongación en el tiempo, y donde permanecerá hasta el final de la historia (Mt 28,20). Es por ello que Jesús anda buscando la persona idónea, la que su Padre Dios quiere que la represente y dirija. Siempre ciertamente bajo la acción del Espíritu Santo, quien ha asegurado a Jesús que se hará cargo de todo y animará y apoyará la Iglesia y a quien la dirija. Este resultó ser Simón, el Barjona, en mérito a su respuesta a una pregunta de Jesús (Mt 16, 15-17). Respuesta en la que vio la señal que esperaba del Padre Dios.

El siguiente paso de Jesús fue cambiarle el nombre. Para darle (y darnos) a entender que había sido escogido para una gran misión y que ésta no era por su nombre, por sus méritos, sino por voluntad y pura gracia de Dios. En el Antiguo Testamento, cuando Dios escogió a Abram para una misión especial, le cambió el nombre por Abrahan (Gn 17,5); pasó lo mismo con el patriarca Jacob, a quien llamó Israel (Gn 32,28). Ahora Jesús, como antes Yahve, cambiaba el nombre de Simón por el de Kefas, que en arameo significa roca piedra (de aquí Pedro), pues habría de ser como la piedra o roca, en la que descanse la Iglesia. Simón hecho Pedro se convierte en Vicario de Cristo y en patrimonio universal.

Por lo dicho, la Iglesia es una institución única en su género, pues contiene elementos humanos y divinos. Es mucho más que una sociedad o un estado (el del Vaticano), por eso se equivocan quienes la ven y la juzgan con criterios sólo humanos o sociales. Es mucho menos que una comunidad puramente espiritual y se equivocan quienes la juzgan sólo con criterios angelicales. Ciertamente Jesucristo está en ella, y la anima y dirige el Espíritu Santo, pero la integramos seres humanos, santos y pecadores.

LECTURAS

DOMINGO XXI

DEL TIEMPO ORDINARIO

 PRIMERA LECTURA

 

Colgaré de su hombro la llave del palacio de David

Lectura del libro de Isaías  22,  19 – 23

         Así dice el Señor a Sebná, mayordomo de palacio:

Te echaré de tu puesto,

te destituiré de tu cargo.

Aquel día, llamaré a mi siervo,

a Eliaquím, hijo de Jilquías:

le vestiré tu túnica,

le ceñiré tu banda,

le daré tus poderes;

será padre para los habitantes de Jerusalén,

para el pueblo de Judá.

Colgaré de su hombro la llave del palacio de David:

lo que él abra nadie lo cerrará,

lo que él cierre nadie lo abrirá.

Lo fijaré como un clavo en sitio firme,

dará un trono glorioso a la casa paterna.

Palabra de Dios.

Salmo responsorial  Sal 137,  1-2a.  2bc -3.  6 y 8bc  (R.: 8bc)

 

  1. Tu misericordia es eterna, Señor.

Te doy gracias, Señor, de todo corazón;

delante de los ángeles tocaré para ti,

me postraré hacía tu santuario,

daré gracias a tu nombre. R.

        Por tu misericordia y tu lealtad,

porque tu promesa supera a tu fama;

cuando te invoqué, me escuchaste,

aumentaste el valor en mi alma. R.

        El Señor es sublime, se fija en el humilde,

y de lejos conoce al soberbio.

Señor, tu misericordia es eterna,

no abandones la obra de tus manos. R.


SEGUNDA LECTURA

Él es el origen, guía y meta del universo

Lectura de la carta del apóstol san Pablo a los Romanos  11,  33 -36

¡Que abismo de generosidad, de sabiduría y de conocimiento el de Dios! ¡Qué impenetrables sus decisiones y que incomprensibles sus caminos!

¿Quién conoció la mente del  Señor? ¿Quién fue su consejero? ¿Quién le ha dado algo antes, para que él se lo devuelva?

Él es el origen, guía y meta del universo. A él la gloria por siempre. Amén.

Palabra de Dios.

Aleluya  Mt  16, 18

Tú eres Pedro,

y sobre esta piedra edificaré mi Iglesia,

y el poder del infierno no la derrotará.

EVANGELIO

Tú eres Pedro, y te daré las llaves del reino de los cielos

 

  • Lectura el santo evangelio según san Mateo 16, 13- 20

         En aquel tiempo, al llegar a la región de Cesarea de Filipo, Jesús preguntó a sus discípulos:

– ¿Quién dice la gente que es el Hijo del hombre?

Ellos contestaron:

– Unos dicen que Juan Bautista, otros, Elías, y otros, Jeremías o uno de los profetas.

Él les preguntó:

– Y ustedes, ¿quién dicen que soy yo?.

Simón Pedro tomó la palabra y dijo:

– Tú eres el Mesías, el Hijo de Dios vivo.

Jesús le respondió:

– ¡Dichoso tú, Simón, hijo de Jonás!, porque eso no te lo ha revelado nadie de carne y hueso, sino mi padre que está en el cielo.

Ahora te digo yo:

Tú eres Pedro, y sobre esta piedra edificaré mi iglesia, y el poder del infierno no la derrotará.

Te daré las llaves del reino de los cielos: lo que ates en la tierra,  quedará  atado  en  el  cielo, y lo que  desates  en  la  tierra, quedará desatado en el cielo.

Y les mandó a los discípulos que no dijesen a nadie que él era el Mesías.

Palabra del Señor.

Oración de los fieles

Oremos a Dios Padre, origen guía y meta del universo.

– Por el Papa, que ha recibido de Cristo la misión de guardar la unidad de la Iglesia y confirmar en la fe a sus hermanos, roguemos al Señor.

– Por los que legislan, gobiernan y juzgan en la sociedad, investidos de poderes, para mejor servir a sus pueblos, roguemos al Señor.

– Por los que admiran a Jesús de Nazaret, como hombre excepcional, y no han recibido el don de la fe en Cristo, el Hijo de Dios vivo, roguemos al Señor.

– Por nosotros, edificados como piedras vivas sobre el fundamento de la fe de los apóstoles, roguemos al Señor.

Señor, Dios nuestro, por tu misericordia escúchanos; no abandones la obra de tus manos. Por Jesucristo nuestro Señor.

Comentario del evangelio del domingo 20.08.2017 o 20º TO

Queridos amigos

El diálogo de Jesús con la cananea  (Mt 15, 21-28) es tan interesante que nos lleva a perder de vista el conjunto. En especial, su viaje al extranjero, al distrito de Tiro y Sidón, ciudades puertos del Mediterráneo y centros comerciales cosmopolitas, cuya cultura y religión eran totalmente paganas (lo opuesto al judaísmo). Los evangelios no nos dicen por qué Jesús fue allí ni cuánto tiempo estuvo por allí. Pero podemos tener la plena seguridad de que no fue como turista ni a hacer negocios. El motivo debió estar más bien en sintonía con lo que, antes de subir al cielo, dijo a sus apóstoles: vayan por todo el mundo… (Mt 28, 19).

En la Fiesta de los Reyes Magos (6 de enero), vimos cómo el Padre Dios llama a todos los pueblos, representados por ellos, a acercarse y adorar a su Hijo Jesús. Ahora, dando cumplimiento a la misión que el Padre le confiara, Jesús, precedido sin duda por su fama, va con sus discípulos a algunos de esos pueblos. Un día los apóstoles tendrán que ir a anunciarles el Reino y a ofrecerles la salvación, como Jesús lo hizo en esta ocasión con la mujer cananea y su hija, aunque fueran paganos. “Perros” los llama Mateo siguiendo la costumbre de los judíos, pues solo los  hijos (ellos) eran  los invitados naturales al Reino.

La fe de la cananea sorprendió gratamente a Jesús, tanto que sanó a su hija. Sin duda le sorprendió también su amor de madre, que no cejó hasta lograr su propósito, así como la agilidad mental y la humildad con las que le respondió. Hay algo más e interesante en el encuentro de la cananea con Jesús. Y es su cambio al contacto con Él. Para ella, Jesús a quien llama “el hijo de David”, era como un mago o taumaturgo con poderes de sanación. Sólo después de hablar con Jesús empieza a verlo con otros ojos (le da la razón) y a esperar por otros motivos (es el Señor, su amo). Cuantos queramos interiorizar y obtener las bendiciones del Señor tendremos que dejar de verlo con los ojos de la carne para verlo con los ojos de la fe.

Comparemos con las nuestras, algunas de las cualidades de la súplica-oración de la cananea: 1. Nace de una necesidad sentida, que urge solucionar (la enfermedad de su hija); 2. Es humilde, siempre en súplica al Señor, aunque aparentemente no le haga caso; humilde, pero con dignidad; 3. Es perseverante, pues pide una y otra vez, sin cansarse y con insistencia; 4. Es valiente, sin respetos humanos ni temor al qué dirán, pues le sigue a Jesús clamando; finalmente, 5. Tiene fe y confianza en Jesús, que al final le otorga lo que desea. ¿Es así como oramos nosotros? Cuánto mejor nos iría…

LECTURAS

DOMINGO XX

DEL TIEMPO ORDINARIO

PRIMERA LECTURA

 

A los extranjeros los traeré a mi monte santo

Lectura del libro de Isaías  56,  1. 6- 7

        Así dice el Señor:

Observen el derecho, practiquen la justicia,

que mí salvación está para llegar,

y se va a revelar mi victoria.

A los extranjeros que se han unido al Señor,

para servirlo,

para amar el nombre del Señor

y ser sus servidores,

que guardan el sábado sin profanarlo

y perseveran en mi alianza,

los traeré a mi monte santo,

los alegraré en mi casa de oración,

aceptaré sobre mi altar

sus holocaustos y sacrificios;

porque mi casa es casa de oración,

y así la llamarán todos los pueblos.

 

Palabra de Dios.

Salmo responsorial  Sal  66, 2-3.  5.  6 y 8  (R.: 4)

 

  1. Oh Dios que te alaben los pueblos,

        que todos los pueblos te alaben.

         El Señor tenga piedad y nos bendiga,

ilumine su rostro sobre nosotros;

conozca la tierra tus caminos,

todos los pueblos tu salvación. R.

Que canten de alegría las naciones,

porque riges el mundo con justicia,

riges los pueblos con rectitud

y gobiernas las naciones de la tierra. R.  

        Oh, Dios, que te alaben los pueblos,

que todos los pueblos te alaben.

Que Dios nos bendiga; que le teman

hasta los confines del orbe. R.

 

SEGUNDA LECTURA

 

Los dones y la llamada de Dios son irrevocables para Israel

Lectura de la carta del apóstol san Pablo a los Romanos

11,  13- 15. 29- 32

Hermanos:

Me dirijo ahora, a ustedes que son de origen pagano.

Precisamente porque soy apóstol de los paganos, trataré de honrar este ministerio mío, a ver si provoco celos en los de mi raza y logro salvar a alguno de ellos.

Si su rechazo ha significado la reconciliación del mundo, ¿qué será su readmisión sino un volver de la muerte a la vida?

Pues los dones y la llamada de Dios son para siempre.

Ustedes, en otro tiempo, eran rebeldes a Dios: pero ahora, al rebelarse ellos, los judíos, ustedes han obtenido misericordia.

Así también ellos ahora son rebeldes, debido a la misericordia que Dios ha concedido a ustedes para que también ellos alcancen misericordia.

En efecto, Dios ha permitido que todos cayéramos en la rebeldía, para manifestarnos a todos su misericordia.

Palabra de Dios. 

Aleluya  Mt 4, 23

Jesús proclamaba el Evangelio del reino,

curando las dolencias del pueblo.

EVANGELIO

Mujer que grande es tu fe

  • Lectura del santo evangelio según san Mateo 15,  21 – 28

         En aquel tiempo, Jesús se marchó y se retiró al país de Tiro y Sidón.

Entonces una mujer cananea, procedentes de aquellos lugares, se puso a gritarle:

– Ten compasión de mí, Señor, Hijo de David. Mi hija tiene un demonio muy malo.

Él no le respondió nada. Entonces los discípulos se le acercaron a decirle:

– Atiéndela, que viene detrás gritando.

Él les contestó:

– Sólo me han enviado a las ovejas descarriadas de Israel.

Ella los alcanzó y se postró ante él, y le pidió:

– Señor, socórreme.

Él le contestó:

– No está bien echar a los perros el pan de los hijos.

Pero ella replicó:

– Tienes razón, Señor; pero también los perros se comen las migajas que caen de la mesa de los amos.

Jesús le respondió:

– Mujer, qué grande es tu fe: que se cumpla lo que deseas.

En aquel momento quedó curada su hija.

Palabra del Señor.

Oración de los fieles

Oremos a Dios Padre, que nos acoge a todos en su casa de oración.

. Por la Iglesia, sacramento de salvación para el mundo, en su difícil misión de llevar el Evangelio a todas las gentes, adaptándolo a las diversas mentalidades y culturas, roguemos al Señor.

– Por el pueblo judío en su difícil diálogo con la Iglesia, roguemos al Señor.

– Por los trabajadores emigrantes, que en diversos países sufre discriminación y vejaciones, roguemos al Señor.

– Por nosotros que hemos sido acogidos por Cristo para compartir el pan de los hijos, roguemos al Señor.

Como la mujer cananea, te decimos: Ten compasión de nosotros, Señor; atiende a nuestras súplicas. Por Jesucristo, nuestro Señor.