Liturgia

Comentario del evangelio del domino 16.12 o 3º del TA

Queridos amigos:

Una vez más la Iglesia nos propone a Juan el Bautista como modelo de lo que tenemos que hacer en Adviento. Lo que él hizo nos lo cuenta el evangelio de hoy (Lc 3, 10-18), que lo resume diciendo: exhortaba al pueblo y le anunciaba el evangelio. Al pueblo le exhortaba a ser caritativo, justo y no violento. Y, para evitar que creyeran que él podría ser el Mesías, le decía que él no era el Prometido de las Naciones, que el Mesías vendría con un bautismo de fuego por el Espíritu Santo, mientras que su bautismo era sólo de agua, como un rito para prepararle y reclutarle seguidores para cuando apareciese.

Comerciantes, “publicanos” (= cobradores de impuestos), soldados, todos se le acercaban para consultarle lo que, en cada caso, tendrían que hacer. La respuesta de Juan era directa y firme, aunque siempre cordial. Compartan dice a los primeros, den comida, vestidos, lo que tengan. Y ayuden a los demás. Sean justos y no exijan más de lo establecido, decía a los publicanos, que tenían fama de ladrones. Y a los soldados: conténtense con su sueldo y no sean extorsionadores ni prepotentes. Como vemos, Juan ponía de relieve la necesidad de vivir y practicar la caridad, la justicia y la paz.

A esta enseñanza moral, Juan añade otra enseñanza muy superior, centrada en Jesucristo y su bautismo por el fuego y el Espíritu Santo. El bautismo de Juan es con agua, invitando a la conversión y al seguimiento del Mesías, que está por llegar. Juan no es nadie comparado con el Mesías y su bautismo es nada comparado con el de Jesús. Digamos que es esencialmente distinto e infinitamente inferior en valor y eficacia al del Mesías. Aun así Jesús, en gesto de humildad y en solidaridad con Juan, hará que éste lo bautice… El Padre Dios y el Espíritu Santo premiarán su gesto, manifestándose y manifestando quién realmente es Jesús, en lo que llamamos la epifanía del Jordán; Tú eres mi Hijo… (Lc 3, 21-22). Lo dicho debe llevarnos a revalorizar nuestro bautismo, que es lo más grande que nos ha ocurrido en la vida, con llave de oro para la otra. Debe llevarnos también a reavivarlo en nosotros, como la mejor manera de hacer algo en el Adviento y de prepararnos para la Venida del Señor. Les invito a repetirse cada día: ¡Soy un bautizado, un cristiano, y debo actuar como tal! Les invito también a celebrar cada año su cumplebautismo como celebran su cumpleaños. Lo que a lo mejor les obliga a tener que averiguar y memorizar la fecha en que fueron bautizados. Consigue la constancia de tu bautismo y ofrécesela como regalo al Niño Dios en la Navidad.

LECTURAS

DOMINGO III DE ADVIENTO

PRIMERA LECTURA

El Señor se alegra con júbilo en ti

Lectura de la profecía de Sofonías  3, 14-18a

Regocíjate, hija de Sión;

                grita de júbilo, Israel;

                alégrate y goza de todo corazón, Jerusalén.

        El Señor ha retirado la sentencia contra ti,

                ha expulsado a tus enemigos.

        El Señor será el Rey de Israel,

                en medio de ti, y ya no temerás.

        Aquel día dirán a Jerusalén:

                “No temas, Sión,

                  no desfallezcan tus manos.

        El Señor, tu Dios, en medio de ti,

                es un guerrero que salva.

        Él se goza y se complace en ti,

                te ama y se alegra con júbilo

                como en día de fiesta”.

Palabra del Señor.

Salmo responsorial  Is  12, 2-3. 4bcd. 5-6  (R.: 6)

R.     Griten jubilosos: “Que grande es en medio de ti

                el Santo de Israel”.

       El Señor es mi Dios y Salvador:

        confiaré y no temeré,

        porque mi fuerza y mi poder es el Señor,

        él fue mi salvación.

        Y sacarán aguas con gozo

        de las fuentes de la salvación.  R.

        Den gracias al Señor,

        invoquen su nombre,

        cuenten a los pueblos sus hazañas,

        proclamen que su nombre es excelso.  R.

        Canten para el Señor que hizo maravillas,

        anúncienlas a toda la tierra;

        griten jubilosos habitantes de Sión:

        “Que grande es en medio de ti

        el Santo de Israel”. R.

SEGUNDA LECTURA

El señor está cerca

Lectura de la carta del Apóstol San Pablo  a los Filipenses  4,   4 – 7

        Hermanos:

        Estén siempre alegres en el Señor, se lo repito, estén alegres.

        Que todo el mundo los conozca a ustedes por su bondad.

        el Señor está cerca.

        Que nada los preocupe; al contrario, en toda ocasión presenten sus peticiones a Dios, orando, suplicando y dando gracias.

        Entonces la paz de Dios, que supera todo lo que podemos pensar, custodiará sus corazones y sus pensamientos en Cristo Jesús.

Palabra de Dios.

Aleluya  Lc  4,  18

El Espíritu del Señor está sobre mí;

me ha enviado para anunciar

EL Evangelio a los pobres.

EVANGELIO

¿Qué hacemos nosotros?

Lectura del santo Evangelio según San Lucas   3. 10 -18

En aquel tiempo, la gente preguntaba a Juan:

“¿Entonces que hacemos?”

Él les contesto:

El que tenga dos túnicas, dé una al que no tiene; y el que tenga comida haga lo mismo”.

        Vinieron también a bautizarse unos publícanos y le preguntaron:

        -“Maestro, ¿Qué hacemos nosotros?”

        Él les respondió:

   “No exijan más de lo establecido”.

        A su vez algunos soldados le preguntaron.

        -Y nosotros, “¿que debemos hacer?”

        Juan les respondió:

       “A nadie extorsionen ni denuncien falsamente y conténtense con su sueldo”.

        Como el pueblo estaba a la expectativa, y todos se preguntaban si Juan no sería el Mesías, él tomó la palabra y dijo a todos:

         “Yo los bautizo con agua; pero viene uno que puede más que yo, y no merezco desatarle la correa de sus sandalias. Él los bautizará con Espíritu Santo y fuego; tiene en la mano la horquilla para separar el trigo de la paja y recoger el trigo en su granero y quemar la paja en una hoguera que no se apaga.”

        Añadiendo otras muchas cosas, exhortaba al pueblo y le anunciaba el Evangelio.

Palabra del Señor.

Oración de los fieles

Oremos al Señor, nuestro Dios. Él está cerca de los que lo invocan.

Por la Iglesia, precursora de Cristo, como Juan Bautista; para que sepa hacer atrayente para todos el mensaje cristiano, roguemos al Señor.

Por los gobernantes; para que procuren sin descanso la justicia y la paz, roguemos al Señor.

Por los enfermos y todos los que sufren; para que no teman y reconozcan junto a ellos a quien les ama de verdad, roguemos al Señor.

Por nosotros que recibimos la Buena Noticia; para que llevemos a todos la alegría y la esperanza, compartiendo nuestra vida y nuestras cosas con los demás, roguemos al Señor. En ti confiamos, Señor, escúchanos; tú eres nuestra salvación. Por Jesucristo, nuestro Señor.

Comentario del evangelio del domingo 09.11 32º TO

Queridos amigos:

En relación con el Adviento, en cuya segunda semana entramos, Juan el Bautista es la figura más relevante y decisiva. Lo reconocen así los cuatro (4) evangelistas, que hacen coincidir la aparición pública de Jesús con la aparición de Juan el Bautista en el Jordán. Y lo reconoció así el mismo Jesús, quien le dedicó sus mayores elogios. De entre los evangelistas, quien más solemnemente hace la presentación de Juan es Lucas, que le dedica unos versículos de oro (Lc 3, 1-6), que sirven al mismo tiempo para ubicar a Jesús en la historia de su tiempo y para conectar a Juan con el profeta Isaías, que llamó al Precursor “una voz en el desierto” (Porque Juan estaba en el desierto y no porque nadie le hiciera caso…). 

En relación con el Adviento, Lucas nos hace ver que, para Juan, la esperada llegada del Salvador, es ya un hecho. Pero no como a la gente se le había hecho creer sino todo lo contrario. Ciertamente el Mesías que en cualquier momento va a presentarse entre la gente, es el prometido hijo de David, Rey, Sacerdote, Salvador de su pueblo… y muchas otras cosas más que ni se pudieron imaginar  -(Hijo de Dios, por ejemplo). Pero no se presentará como ellos y sus rabinos se lo imaginaron: espectacular, poderoso, taumaturgo, vengador de su pueblo (contra los romanos, desde luego), panacea de todos los bienes, etc. Juan lo sabe muy bien, sin duda por inspiración del Espíritu que le ha instruido y lo ha llamado a ser el Precursor del Mesías.

Cordero de Dios, llamará significativamente Juan a Jesús, que le hizo saltar de gozo en el seno materno (Lc 1,44). Él intuyó siempre que Jesús era el Mesías y que, por eso, su padre Zacarías quiso que se preparara lo mejor para ser un día el Profeta del Altísimo, como él le había dicho que sería(Lc 1,76). Tenía 30 años cuando dejó ¿la comunidad esenia? para ir a cumplir su misión: alimentar la ilusión del pueblo por su Mesías, corregir sus falsas expectativas, reclutar gente (bautismo de conversión) y ponerla a su disposición, para lo que fuere menester. Desde luego, para preparar el camino del Señor, en frase Isaías (Is 2,22). Lo estaremos preparando si, como Juan el Bautista, 1. Nos dedicamos por entero a la causa del Señor que viene, dejando nuestras conveniencias; 2. Revisamos nuestras ideas y actitudes sobre Dios, Jesucristo y la Iglesia; 3. Somos apóstoles entre la gente ayudándoles a ponerse al servicio del Señor; y 4. Nos convertimos en camino por donde Él pase…, siendo más justos y tolerantes. Abajando los cerros de nuestra soberbia y violencia y elevando los niveles de nuestra bondad y solidaridad.

LECTURAS

DOMINGO II DE ADVIENTO

PRIMERA LECTURA

Dios mostrará tu esplendor

Lectura del libro de Baruc  5, 1-9

Jerusalén, despójate de tu vestido de luto y aflicción

 y vístete de gala para siempre con la gloria que Dios te da

envuélvete en el manto de la justicia de Dios

y ponte como corona la gloria del Eterno,

porque Dios mostrará tu esplendor

 a cuantos viven bajo el cielo.

Dios te dará un nombre para siempre:  “Paz en la justicia” y “Gloria en la piedad”.

Levántate, Jerusalén, sube a lo alto, mira hacia el oriente y contempla a tus hijos,

reunidos de oriente a occidente a la voz del Santo, gozosos invocando a Dios.

A pie se marcharon, conducidos por el enemigo, pero Dios te los traerá

con gloria como llevados en un trono real.

Dios ha mandado que se abaje todo monte elevado y toda colina

encumbrada, ha mandado rellenar los barrancos

hasta aplanar el suelo, para que Israel camine con seguridad,

guiado por la gloria de Dios.

Ha mandado a los bosques y a los árboles aromáticos

 hacer sombra a Israel.

Porque Dios guiará a Israel con alegría a la luz de su gloria, y le mostrará su justicia y su misericordia.

Palabra de Dios.

Salmo responsorial  Sal 125, 1-2ab.  2cd-3. 4-5.  6.  (R.: 3)

R.    El Señor ha estado grande con nosotros,

    y estamos alegres.

Cuando el Señor cambió la suerte de Sión, nos parecía soñar: la boca se nos llenaba de risas, la lengua de cantares.  R.


Hasta los paganos decían:

“El Señor ha estado grandes con ellos”.

  El Señor ha estado grande con nosotros, y estamos alegres.  R.

  Que el Señor cambie nuestra suerte, como los torrentes del Negueb.

  Los que sembraban con lágrimas cosechan entre cantares.  R.

Al ir iban llorando, llevando la semilla; al volver, vuelven cantando,

trayendo sus gavillas.  R.

SEGUNDA LECTURA

Llegarán al día de Cristo limpios e irreprochables

Lectura de la carta del Apóstol San Pablo a los Filipenses 1, 4-6.  8-11

Hermanos:

Siempre que rezo por ustedes, lo hago con gran alegría.

Porque han colaborado conmigo en la obra del Evangelio, desde el primer día hasta hoy.

Ésta es mi convicción: que si Dios ha inaugurado entre ustedes una obra buena. la llevará a feliz término hasta el Día de Cristo Jesús.

 Dios es testigo que a todos ustedes los quiero entrañablemente en Cristo Jesús.

Y ésta es mi oración: que el amor de ustedes siga creciendo más y más en conocimiento y sensibilidad para todo.

 Así llegarán ustedes al día de Cristo limpios e irreprochables, colmados de frutos de justicia, por medio de Cristo Jesús, para gloria y alabanza de Dios.

Palabra de Dios.

Aleluya  Lc 3,  4. 6

Preparen el camino del Señor, allanen sus senderos.

Todos verán la salvación de Dios

EVANGELIO

Todos verán la salvación de Dios

Lectura del Santo Evangelio según San Lucas  3, 1-6

 En el año quince del reinado del Emperador Tiberio, siendo Poncio Pilato gobernador de Judea, y Herodes virrey de Galilea, y su hermano Felipe Virrey de Iturea y Traconítide, y Lisanias virrey de Abilene, bajo el pontificado de los sumos sacerdotes Anás y Caifás, fue dirigida la palabra de Dios a Juan, hijo de Zacarías, que estaba en el desierto.

 Comenzó entonces a recorrer la región del Jordán, predicando un bautismo de conversión para el perdón de los pecados, como está escrito en el libro del profeta Isaías:

“Una voz grita en el desierto: Preparen el camino del Señor, allanen sus senderos; elévense los valles, desciendan los montes y colinas; que lo torcido se enderece, lo áspero se iguale.

  Y todos verán la salvación de Dios”.

Palabra del Señor.

Oración de los fieles

Oremos al Señor, nuestro Dios, que a todos muestra su salvación.

 Por la unión de las Iglesias cristianas; para que allanen los senderos que nos separan, y coincidamos todos en el camino de la única Iglesia de Cristo, roguemos al Señor.

 Por todos los que se encuentran fuera de su patria, de su casa: los emigrantes, los exiliados, los deportados; para que sea posible el retorno, roguemos al Señor.

 Por todos los que lloran en este valle de lágrimas; para que halle eco en sus corazones la palabra que verdaderamente consuela, roguemos al Señor.

 Por nosotros, aquí reunidos; para que lleguemos al Día de Jesucristo limpios e irreprochables, cargados de frutos de justicia, roguemos al Señor.

Escucha, Señor, nuestras súplicas: que nuestra comunidad crezca más y más en penetración y sensibilidad para apreciar lo que más vale. Por Jesucristo, nuestro Señor.

Comentario al evangelio del domingo 11.11.2018 o 32º TO

Queridos amigos:

El óbolo de una viuda pobre en la alcancía del templo y el comentario que le mereció a Jesús, son el nervio del evangelio de hoy (Mc 12, 38-44). Este tiene una primera parte, también muy interesante y que quizás explique el por qué esa viuda y otras muchas eran pobres. Los comentaristas suelen pasarla por alto, ganados por el comentario de Jesús: da más quien más se priva de lo necesario para vivir, o, dicho parafraseando el texto del evangelio: quien da lo poco que tiene para vivir da mucho más que el que da de lo que le sobra (Mc 12, 44). Hay que dar hasta que duela, decía San Alberto Hurtado.

Ciertamente, pero no sólo dinero. Dar tiempo, trabajo, ingenio, alegría…, son cosas que valen más que el dinero, y también hay que darlas hasta que duela. Por ejemplo, tiempo para participar en jornadas y/o pertenecer a Grupos Pastorales de la Parroquia,

Al respecto es consolador saber que Jesucristo y Dios premian hasta lo más pequeño que les ofrezcamos (los dos centavos de la viuda) y el vaso de agua al prójimo (Mc 9,41). Es consolador y nos anima a hacer el bien, aunque no podamos dar mucho. Pero es una ofensa darle en colecta sólo los centavos que nos van sobrando de las compras, casi como una manera de deshacerse de ellos, cuando podemos dar más.

En el caso de la viuda del evangelio siempre me llamó la atención que Jesús la dejase dar la limosna aun sabiendo que se quedaba sin nada. Me pregunto cuál habría sido la actitud de ustedes frente a esa pobre viuda, que rebusca sus centavos para ponerlos en la alcancía del templo. ¿No le habrían dicho guarde eso para usted, señora, que lo necesita más que el templo? Debo confesar que es lo que hacía yo antes, hasta que un día caí en la cuenta de que yo estaba en el error al querer enmendar la plana al Señor. Mi falsa piedad quería impedir que también el pobre fuera magnánimo desde su pobreza. Y que diera su limosna  -tributo de reconocimiento- a Dios. Él sabrá cómo recompensar al pobre, me dije, y recordando que tenía por ahí una bolsa de alimentos no perecibles, se la di.

El caso de la viuda pobre, que da de su pobreza, confirma el dicho de que no hay pobre que no pueda dar algo. Añadamos que ni rico que no pueda dar más. Lamentablemente, ¡qué difícil es que esto suceda! (Mt 19, 24) Por ejemplo, ¿¡en qué quedaron los acuerdos de Helsinki (1975) y de la ONU para que los países ricos ayuden a los países pobres?! La cooperación internacional para el desarrollo ha ido bajando del 0.34 % del PNB al 0.22 %. Y muchos ni lo dan. Como si los ricos (y los países ricos) no tuvieran que dar hasta que duela, que decía San Alberto Hurtado.

LECTURAS

DOMINGO XXXII

DEL TIEMPO ORDINARIO

PRIMERA LECTURA

La viuda hizo un pan y lo entregó a Elías

Lectura del primer libro de los Reyes 17, 10- 16

            En aquellos días, el profeta Elías se puso en camino hacia Sarepta, y, al llegar a la puerta de la ciudad, encontró allí una viuda que recogía leña. La llamó y le dijo:

– Por favor, tráeme un poco de agua en un jarro para que beba.

Mientras iba a buscarla, le gritó:

– Por favor, tráeme también en la mano un trozo de pan.

Respondió ella:

Te juro por el Señor, tu Dios, que no tengo pan cocido; me queda tan sólo un puñado de harina en el cántaro y un poco de aceite en una vasija, y ahora estaba recogiendo un poco de leña, para ir a prepararlo para mi hijo y para mí; comeremos y luego moriremos.

Respondió Elías:

– No temas. Prepáralo como has dicho, pero primero hazme a mí un pan pequeño y tráemelo; para ti y para tu hijo lo harás después.

Porque así dice el Señor, Dios de Israel:

“El cántaro de harina no se vaciará,

la vasija de aceite no se agotará,

hasta el día en que el Señor envíe

la lluvia sobre la tierra”.

Ella se fue, hizo lo que le había dicho Elías, y comieron él, ella y su hijo.

Ni el cántaro de harina se vació, ni la vasija de aceite se agotó, como lo había dicho el Señor por medio de Elías.

 

Palabra de Dios.

Salmo responsorial          Sal      145, 7. 8-9a. 9bc-10                       (R.: 1)

  1. Alaba alma mía al Señor.

            O bien:

            Aleluya

Que mantiene su fidelidad perpetuamente,

que hace justicia a los oprimidos,

que da pan a los hambrientos.

El Señor liberta a los cautivos. R.

            El Señor abre los ojos al ciego,

el Señor endereza a los que ya se doblan,

el Señor ama a los justos,

el Señor guarda a los peregrinos. R.

            Sustenta al huérfano y a la viuda

y trastorna el camino de los malvados.

El Señor reina eternamente,

tu Dios, Sión, de edad en edad. R.

SEGUNDA LECTURA

Cristo se ha ofrecido una sola vez

para quitar los pecados de todos

Lectura de la carta a los Hebreos  9, 24- 28

            Cristo ha entrado no en un santuario construido por hombres –imagen del auténtico-, sino por el mismo cielo, para ponerse ante Dios, intercediendo por nosotros.

Tampoco se ofrece así mismo muchas veces –como el sumo sacerdote, que entraba en el santuario todos los años y ofrecía sangre ajena; si hubiese sido así, tendría que haber padecido muchas veces, desde el principio del mundo-. De hecho, él se ha manifestado una sola vez, al final de la historia, para destruir el pecado con el sacrificio de sí mismo.

Por cuanto el destino de los hombres es morir una sola vez.

Y después de la muerte, el juicio.

De la misma manera, Cristo se ha ofrecido una sola vez para quitar los pecados de todos.

Después aparecerá por segunda vez ya no en relación con el pecado, sino para salvar a los que lo esperan.

Palabra de Dios.

Aleluya          Mt. 5, 3

Dichosos los pobres en el espíritu,

porque de ellos es el reino de los cielos.

EVANGELIO

Esa pobre viuda ha echado más que nadie

 Lectura del santo Evangelio según San Marcos 12, 38- 44

            En aquel tiempo, enseñaba Jesús a la gente y les decía:

¡Cuidado con los escribas! Les encanta pasearse con amplio ropaje y que les hagan reverencias en la plaza; buscan los asientos de honor en las sinagogas y los primeros puestos en los banquetes; y devoran los bienes de la viuda con pretexto de largos rezos. Éstos recibirán una sentencia más rigurosa.

Estando Jesús sentado enfrente del arca de las ofrendas, observaba a la gente que iba echando dinero: muchos ricos echaban en chantad; se acercó una viuda pobre y puso dos monedas de poco valor. Llamando a sus discípulos, les dijo:

– Les aseguro que esa pobre viuda ha puesto en el arca de las ofrendas más que nadie. Porque los demás han echado de lo que les sobra, pero ella, en su pobreza, ha dado todo lo que tenía para vivir.

Palabra del Señor.

            Forma breve:

Lectura del santo Evangelio según San Marcos  12, 41- 44

En aquel tiempo, estando Jesús sentado enfrente del arca de las ofrendas, observaba a la gente que iba echando dinero: muchos ricos echaban en cantidad; se acercó una viuda pobre y puso dos monedas de poco valor. Llamando a sus discípulos les dijo:

– Les aseguro que esa pobre viuda ha puesto en el arca de las ofrendas más que nadie. Porque los demás han echado de lo que les sobra, pero ella en su pobreza, ha dado todo lo que tenía para vivir.

Palabra del Señor.

Oración de los fieles

Cristo ha entrado en el cielo –hemos escuchado- para ponerse ante Dios, intercediendo por nosotros. Oremos con toda confianza.

– Por la Iglesia, llamada a ser comunidad de amor, roguemos al Señor.

– Por los huérfanos, las viudas, los que viven solos, roguemos al Señor.

– Por los que sufren hambre, los que no perciben el salario mínimo justo, roguemos al Señor.

– Por los que prueban su amor al prójimo, compartiendo su pan, como la viuda de Sarepta, dando lo que tienen para vivir, como la viuda del evangelio, roguemos al Señor.

– Por nosotros, que nos disponemos a celebrar al que se entregó por todos hasta la muerte de cruz, roguemos al Señor.

Atiende, Señor, a los ruegos de los que te suplican y ponen su confianza en tu amor, Por Jesucristo, nuestro Señor.

Comentario del evangelio del domingo 4.11.2018 o 31° TO

Queridos amigos.

¡Ámenme!, dice Dios! ¡Y ámense y amen a sus prójimos como a sí mismos! En esencia esto es y a esto apuntan los dos más grandes mandamientos de la Ley de Dios, tal como nos lo asegura Jesús en el evangelio de Marcos (12, 28b-34). ¡¿Se lo imaginan, amigos?! Dios pidiéndonos que le amemos, obligándonos a que le amemos. ¡Qué insondable misterio y qué maravilloso designio, al mismo tiempo!

Visto con ojos de moralista, el inmenso amor que Dios nos da y nos pide, corre el peligro de ser desvirtuado y de ser convertido en un mandamiento, que en sí es bello, pero que nosotros lo reducimos a hacer o dejar de hacer unas cuantas cosas. Por favor, el amor de Dios es infinitamente más grande que eso y, sobre todo, es personal, es decir, busca la unión entre personas, que lo amemos a El como Persona, con pasión y por encima de las cosas mandadas… Estas las cumpliremos si de verdad le amamos a El con todo el alma.

Son muchas las cosas que podríamos decir en relación con estos mandamientos. Pero una sola es la más importante y decisiva: nos hablan de amor, del amor de Dios y a Dios, que es la fuente y la cumbre del amor hermoso y verdadero. Y que es parte esencial del misterio de Dios, que se define como amor (1 Jn 4,16), y parte integral de su designio o proyecto en relación con el hombre, que lo ha hecho para amar y cuyo corazón estará inquieto hasta que descanse en Dios, como lo sentía y confesaba San Agustín. ¡Cuán tarde te empecé a amar, Dios mío! Para acentuar lo que estoy diciendo transcribo un par de párrafos de documentos de la Iglesia.

“Padre Dios… has dignificado tanto al hombre, creado en tu bondad, que en la unión del hombre y de la mujer has dejado la imagen de tu propio amor, y al que has creado por amor y le has llamado a amar, le concedes participar en tu amor eterno. De modo que el sacramento del matrimonio, signo de tu amor, consagra el amor de los hombres, por Jesucristo nuestro Señor”. (Prefacio de la Misa de Matrimonio

“Hemos creído en el amor de Dios: así puede expresar el cristiano la opción fundamental de su vida. No se comienza a ser cristiano por una decisión ética o por una gran idea, sino por el encuentro con una Persona, que da un nuevo horizonte a la vida, y, con ello, una orientación decisiva… Y puesto que es Dios quien nos ha amado primero (1 Jn 4, 10), nuestro amor a El ya no es sólo un “mandamiento” (Amoris laetitia, nn. 1 y 2, del Papa Francisco, 2016).

LECTURAS

DOMINGO XXXI

DEL TIEMPO ORDINARIO

PRIMERA LECTURA

Escucha, Israel: Amarás al Señor con todo el corazón

Lectura del libro del Deuteronomio     6, 2- 6

            En aquellos días, habló Moisés al pueblo, diciendo:

Teme al Señor, tu Dios, guardando todos los mandamientos, leyes y preceptos que te manda, a ti, a tus hijos y tus nietos, todos los días de tu vida, y así se prolongarán tus días. Escúchalo Israel, y ponlo por obra, para que te vaya bien y crezcas en número. Ya te dijo el Señor, Dios de tus padres: “Es una tierra que mana leche y miel”.

Escucha, Israel: El Señor, nuestro Dios, es solamente uno.

Amarás al Señor, tu Dios, con todo tu corazón, con toda tu alma, con todas tus fuerzas.

Las palabras que hoy e digo quedarán en tu memoria.

Palabra de Dios.

Salmo responsorial          Sal 17, 2-3a. 3bc-4. 47 y 51          (R.: 2)

  1. Yo te amo, Señor, tú eres mi fortaleza.

             Yo te amo, Señor; tú eres mi fortaleza;

Señor, mi roca, mi alcázar, mi libertador. R.

Dios mío, peña mía, refugio mío, escudo mío,

mi fuerza salvadora, mi baluarte.

Invoco al Señor de mi alabanza

y quedo libre de mis enemigos. R.

            Viva el Señor, bendita sea mi Roca,

sea ensalzado mi Dios y Salvador.

Tú diste gran victoria a tu rey,

tuviste misericordia de tu Ungido. R.

 SEGUNDA LECTURA

 Como permanece para siempre, tiene el sacerdocio que no pasa

Lectura de la carta a los Hebreos 7, 23- 28

            Hermanos:

Durante la antigua alianza hubo muchos sacerdotes, porque la muerte les impedía perdurar. Jesús, en cambio permanece para siempre, posee un sacerdocio que no pasa. De ahí que puede salvar definitivamente a los que por medio de él se acercan a Dios, porque vive siempre para interceder en su favor.

Él es el sumo Sacerdote que necesitábamos: santo, inocente, sin mancha, separado de los pecadores y elevado por encima del cielo.

Él no necesita ofrecer sacrificios cada día, como aquellos sumos sacerdotes, que ofrecían primero por sus propios pecados, después por los del pueblo; y esto lo realizó una vez para siempre, ofreciéndose a sí mismo.

En efecto, la Ley hace a los hombres sumos sacerdotes llenos de debilidades. En cambio, las palabras del juramento, posterior a la Ley, consagran al Hijo, perfecto para siempre.

Palabra de Dios.

Aleluya          Jn 14, 23

El que me ama guardará mi palabra

-dice el Señor-,

y mi Padre lo amará y vendremos a él.

EVANGELIO

No estás lejos del reino de Dios

 Lectura del santo Evangelio según san Marcos 12, 28b-34

            En aquel tiempo, un escriba se acercó a Jesús y le preguntó:

–  ¿Qué mandamiento es el primero de todos?

Respondió Jesús:

– El primero es: “Escucha Israel, el Señor, nuestro Dios, es el único Señor: amarás al Señor, tu Dios, con todo tu corazón, con toda tu alma, con toda tu mente, con todo tu ser”. El Segundo es éste: “Amarás a tu prójimo como a ti mismo”. No hay mandamiento mayor que éstos.

El escriba replicó:

– Muy bien, Maestro, tienes razón cuando dices que el Señor es uno solo y no hay otro fuera de él; y que amarlo con todo el corazón, con todo el entendimiento y con todo el ser, y amar al prójimo como uno mismo vale más que todos los holocaustos y sacrificios.

Jesús, viendo que había respondido sensatamente, le dijo:

– No estás lejos del reino de Dios

Y nadie se atrevió a hacerle más preguntas.

Palabra del Señor.

Oración de los fieles

Oremos a Dios Padre, por Jesucristo, su Hijo, que vive para siempre para interceder en favor nuestro.

– Para que la Iglesia sea en medio del mundo comunidad de amor, llamada al amor, roguemos al Señor.

– Para que desaparezcan los odios, rencores, venganzas, que dividen a los hombres y los pueblos, roguemos al Señor.

– Para que los gobernantes y los que hacen las leyes procuren sobre todo el bien común, roguemos al Señor.

– Para que comprendamos que no podemos amar a Dios, a quien no vemos, si no amamos al prójimo, a quien vemos, roguemos al Señor.

Dios, Padre nuestro, enséñanos a amarte con todo el corazón, amando a nuestros prójimos como a nosotros mismos. Por Jesucristo, nuestro Señor.

Comentario del evangelio del domingo 28.10.2018 o 30º TO

Queridos amigos:

En el Perú y en mil sitios más del mundo donde hay peruanos celebramos este 28 la Fiesta del Señor de los Milagros: Día central del Mes Morado, como solemos llamar a octubre. Morado, porque así es el color del cuadro, del hábito de las Hermandades y devotos y, sobre todo, del ambiente penitencial que le damos a octubre, desde que el Papa Juan Pablo II lo llamara “la otra cuaresma del Perú”. Morado, que sale de la mezcla del rojo y el azul, del rojo que simboliza el fuego, el amor, la sangre, el sacrificio; con el azul, que simboliza el agua, la humildad, la paz, la honestidad…

En atención a la importancia que el Señor de los Milagros tiene para el Pueblo de Dios en el Perú, prevalece sobre el domingo y proclama un evangelio (Jn 3, 11-16), que nos da la base y la clave, el por qué y el para qué de la imagen del Señor de los Milagros. Digamos simplemente que plasma y expresa en arte sencillo la grandeza del Plan Salvador de Dios, a saber: 1, que el Padre Dios amó tanto al mundo que le entregó a su propio Hijo para salvarlo; y 2, que cuando el Hijo, Jesús, fue alzado en la cruz (su muerte) empezó su exaltación (glorificación junto al Padre) y la nuestra.

Estas dos revelaciones traen a la memoria las palabras de Jesús a su Padre (Lc 10, 21), cuando lo alaba por hacer que los sencillos y humildes acojan con fe estos misterios y que los “sabelotodo”, los agnósticos y los pagados de sí mismos queden a su libre albedrío. Es por instinto sobrenatural que el pueblo acoge con devoción y acompaña en procesión a la sagrada imagen por horas y horas. Estar frente al Cristo crucificado y/o acompañarlo hace a los sencillos sentirse amados y llamados a una actitud de cercanía con Dios y de confianza. Para pedirle por las necesidades personales, familiares, etc., o para empezar el cambio de vida que tanto anhelan, pues vivir el Mes Morado es una llamada a la conversión.

 “Cuando sea levantado en alto, atraeré a todos hacia mí”, ha dicho el Señor (Jn 12,32). Esta profecía la hace realidad el Señor de los Milagros todos los días, en Octubre sobre todo, pues la gran mayoría del pueblo peruano se siente atraído por el Cristo Moreno. Atraído por una doble fuerza: 1, la fuerza atractiva del Señor – ese poder imantador de Dios, invisible, pero real, que jala sin que podamos resistirnos. No cabe la menor duda de que, desde la Cruz, Jesús es como un imán…; y 2, la fuerza oblativa que hace que el pueblo se entregue generosamente a su Señor, y éste crucificado, como diría S. Pablo (1 Cor 2,2), sin escatimar tiempo ni sacrificios. Que el Señor de los Milagros nos bendiga y aumente nuestra fe.

Liturgia de la Fiesta del Señor de los Milagros

PRIMERA LECTURA

Lectura del libro de los Números 21,4b-9

En aquellos días, el pueblo estaba extenuado del camino, y habló contra Dios y contra Moisés: “¿Por qué nos has sacado de Egipto para morir en el desierto? No tenemos ni pan ni agua, y nos da náusea ese pan sin cuerpo”. El Señor envió contra el pueblo serpientes venenosas que los mordían, y murieron muchos israelitas. Entonces, el pueblo acudió a Moisés, diciendo: “Hemos pecado hablando contra el Señor y contra ti; reza al Señor para que aparte de nosotros las serpientes”. Moisés rezó al Señor por el pueblo y el Señor le respondió: “Haz una serpiente venenosa y colócala en un estandarte; los mordidos de serpientes quedarán sanos al mirarla”. Moisés hizo una serpiente de bronce y la colocó en un estandarte. Cuando una serpiente mordía a uno, él miraba la serpiente de bronce y quedaba curado.

Palabra de Dios.

SALMO RESPONSORIAL

Sal. 83

  1. Dichosos los que viven en tu casa, Señor.

 ¡Qué deseables son tus moradas, Señor de los ejércitos!

Mi alma se consume y anhela los atrios del Señor,

Mi corazón y mi carne retozan por el Dios vivo. R.

 Hasta el gorrión ha encontrado una casa;

la golondrina un nido,

donde colocar sus polluelos, tus altares,

¡Señor de los ejércitos, rey mío y Dios mío! R.

Dichosos los que viven en tu casa

alabándote siempre.

Dichosos los que encuentran en ti su fuerza

al preparar tu peregrinación. R.

Cuando atraviesan áridos valles,

las convierten en oasis,

como si la lluvia temprana

las cubriera de bendiciones;

caminan de baluarte en baluarte

hasta ver a Dios en Sión. R.

Vale más un día en tus atrios

que mil en mi casa,

Y prefiero el umbral de la casa de Dios

a vivir con los malvados. R.

Porque el Señor es sol y escudo,

él da la gracia y la gloria;

el Señor no niega sus bienes,

a los de conducta intachable. R.

SEGUNDA LECTURA

Lectura de la carta del apóstol San Pablo a los filipenses 2,5-12

Hermanos: tengan entre ustedes sentimientos propios de Cristo Jesús. Él a pesar de su condición divina, no hizo alarde de su categoría de Dios; al contrario, se despojó de su rango y tomó la condición de esclavo, pasando por uno de tantos. Y así, actuando como un hombre cualquiera, se rebajó hasta someterse incluso a la muerte, y una muerte de cruz. Por eso, Dios lo levantó sobre todo y le concedió el “Nombre-sobre-todo-nombre”; de modo que al nombre de Jesús toda rodilla se doble en el cielo, en la tierra, en el abismo, y toda lengua proclame: Jesucristo es Señor, para gloria de Dios Padre. Por tanto, queridos hermanos, ya que siempre me han obedecido, no sólo cuando yo estaba presente, sino mucho más ahora en mi ausencia, trabajen por su salvación con temor y temblor.

Palabra de Dios.

Aleluya (Jn 3,15)

El que me ama guardará mi palabra – dice el Señor -, y

mi Padre lo amará y vendremos a Él.

EVANGELIO

Lectura del santo Evangelio según San Juan 3,11-16

En aquel tiempo, dijo Jesús a Nicodemo: “Te lo aseguro, de lo que sabemos hablamos; de lo que hemos visto damos testimonio, y no aceptan nuestro testimonio. Si no creen cuando les hablo de la tierra, ¿Cómo creerán cuando les hable del cielo? Porque nadie ha subido del cielo sino el que bajó del cielo, el Hijo del hombre. Lo mismo que Moisés elevó la serpiente en el desierto, así tiene que ser elevado el Hijo del hombre, para que todo el que creen en él tenga vida eterna”. Tanto amó Dios al mundo que entregó su Hijo único para que no perezca ninguno de los que creen en él, sino que tengan vida eterna”.

Palabra del Señor.

Oración de los fieles.

S: Señor, Tú eres el libertador del hombre. Por eso te pedimos llenos de confianza y esperanza que escuches nuestra súplica comunitaria:

1.- Por el Papa Francisco y todos los consagrados; para que busquen siempre estar al servicio del pueblo de Dios a ellos encomendados. Roguemos al Señor.

2.- Por todos los que luchan por la paz; para que se mantengan firmes en la promoción de la justicia social que lleva a una paz auténtica para todos los pueblos. Roguemos al Señor.

3.- Por todos cuantos deben migrar en búsqueda de nuevas oportunidades; para que encuentren la estabilidad que requieren por el bien de ellos y de sus familias. Roguemos al Señor.

4.- Por la unión de nuestras familias; para que puedan ser hogares sólidos donde se desarrollen los niños y jóvenes al amparo del amor y la confianza. Roguemos al Señor.

5.- Por todos cuantos celebramos esta solemnidad del Señor de los Milagros; para que nuestra devoción a Cristo crucificado nos haga siempre solidarios y atentos a las necesidades de los que sufren. Roguemos al Señor.

S: Señor, enséñanos a ser humildes, para encontrarte en el rostro de nuestros hermanos que sufren, y así, al elevar nuestros ojos hacia tu Hijo crucificado, que es para nosotros el Señor de los Milagros, sea aceptada nuestra oración por la coherencia de nuestra fe. Por Jesucristo Nuestro Señor.

T: Amén.